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Tratamiento para nariz rota (fractura nasal) en los niños

Una fractura nasal significa que se han roto uno o varios huesos de la nariz. Esto también se llama nariz rota. Las fracturas nasales son más comunes en los adultos que en los niños. Los huesos nasales de los niños son más difíciles de fracturar. Pero el hueso nasal es uno de los huesos de la cara que se fracturan con más facilidad. La parte inferior del hueso nasal es más delgada que la parte superior y se rompe más fácilmente. En los bebés, una fractura nasal puede causar dificultades para respirar. Esto se debe a que los bebés normalmente no respiran a través de la boca. Un bebé con una fractura nasal necesita tratamiento de emergencia.

Tipos de tratamiento

Puede que a su hijo deba verlo un médico especializado en oído, nariz y garganta (otorrinolaringólogo) para brindarle tratamiento. El tratamiento dependerá de la edad de su hijo, de su estado general de salud y del tipo de lesión que haya tenido.

Su hijo deberá sentarse con la espalda recta por algún tiempo después de la lesión. Eso ayuda a reducir la inflamación de la nariz. También ayuda a que la sangre no se acumule en la nariz. Los primeros tratamientos pueden incluir analgésicos (medicamentos calmantes del dolor) y hielo.

Todos los huesos de la nariz que se hayan desplazado deberán volver a alinearse correctamente. Esto se llama reducción. Es una parte común del tratamiento de una fractura nasal. Su hijo necesitará que le hagan esto de inmediato o más adelante. Una reducción puede hacerse moviendo los huesos de nuevo a su lugar (reducción cerrada). En algunos casos, se hace cirugía para mover los huesos (reducción abierta). La reducción suele hacerse con anestesia general. Eso significa que su hijo dormirá durante el procedimiento y no sentirá dolor.

Después de la reducción, puede que deba usar una tablilla en la nariz. Es posible que la nariz de su hijo no vuelva a tener el mismo aspecto que antes. Una cirugía de la nariz (rinoplastia) puede ayudar a que la nariz se vea mejor.

Si la fractura nasal de su hijo es más grave, podría necesitar una cirugía más compleja inmediatamente después de la lesión. Esto se llama septorrinoplastia. Puede restaurar el aspecto normal de la nariz. También se usa para corregir un tabique nasal desviado y una vía respiratoria nasal que esté bloqueada.

Posibles complicaciones de una fractura nasal

El equipo de atención médica trabajará para evitar las complicaciones. El riesgo de su hijo de tener posibles complicaciones dependerá de su edad y de la gravedad de su lesión. Algunas posibles complicaciones incluyen lo siguiente:

  • Infección en el tabique (absceso septal)

  • Acumulación de sangre en el tabique (hematoma septal)

  • Hemorragia nasal abundante

  • Infección en el cerebro o los tejidos alrededor del cerebro

  • Conducto lagrimal bloqueado

  • Conexión anormal entre la cavidad nasal y la boca

  • Hipoplasia (subdesarrollo) del hueso maxilar, por lo que la parte media de la cara se verá hundida

  • Cambio en el aspecto de la nariz

Las complicaciones suelen requerir tratamiento, tales como antibióticos o cirugía.

Proteja la nariz de su hijo durante la recuperación

Después de una fractura nasal, la nariz necesita tiempo para recuperarse. Es fácil que la nariz vuelva a lesionarse durante este período. Por eso, la mayoría de los proveedores de atención médica recomienda que los niños no practiquen ningún deporte por al menos 2 semanas. Su hijo no debería jugar deportes de contacto, como fútbol o lucha, por al menos 6 semanas.

Cuándo llamar al proveedor de atención médica

Llame enseguida al proveedor de atención médica de su hijo si el niño presenta cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Fiebre (ver "La fiebre y los niños" a continuación)

  • Escalofríos

  • Sangrado que no se detiene

  • Confusión

  • Náuseas o vómitos

  • Dolor fuerte

  • Pérdida del conocimiento

La fiebre y los niños

Use un termómetro digital para tomar la temperatura de su hijo. No use un termómetro de mercurio. Hay termómetros digitales de distintos tipos y para usos diferentes. Por ejemplo:

  • En el recto (rectal). En los niños de menos de 3 años, la temperatura rectal es la más precisa.

  • En la frente (lóbulo temporal). Sirve para niños de 3 meses en adelante. Si un niño de menos de 3 meses tiene signos de estar enfermo, este tipo de termómetro se puede usar para una primera medición. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura en el recto.

  • En el oído (timpánica). La temperatura en el oído es precisa a partir de los 6 meses de edad, no antes.

  • En la axila (axilar). Este es el método menos confiable, pero se puede usar para una primera medición a fin de revisar a un niño de cualquier edad que tiene signos de estar enfermo. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura en el recto.

  • En la boca (oral). No use el termómetro en la boca de su hijo hasta que tenga al menos 4 años.

Use el termómetro rectal con cuidado. Siga las instrucciones del fabricante del producto para usarlo adecuadamente. Colóquelo con cuidado. Etiquételo y asegúrese de no usarlo en la boca. Podría transmitir gérmenes de las heces. Si no se siente cómodo usando un termómetro rectal, pregunte al proveedor de atención médica qué otro tipo puede usar. Cuando hable con el proveedor de atención médica sobre la fiebre de su hijo, infórmele qué tipo de termómetro usó.

A continuación, encontrará valores de referencia que lo ayudarán a saber si su hijo tiene fiebre. Es posible que el proveedor de atención médica de su hijo le dé valores diferentes. Siga las instrucciones específicas que le dé su proveedor.

Medición de temperatura en un bebé menor de 3 meses:

  • Primero, pregunte al proveedor de atención médica de su hijo cómo debe tomarle la temperatura.

  • En el recto o en la frente: 100.4 ºF (38 ºC) o más alta

  • En la axila: 99 ºF (37.2 ºC) o más alta

Medición de temperatura en un niño de 3 a 36 meses (3 años):

  • En el recto, la frente o el oído: 102 ºF (38.9 ºC) o más alta

  • En la axila: 101 ºF (38.3 ºC) o más alta

Llame al proveedor de atención médica en los siguientes casos:

  • Picos de fiebre reiterados de 104 ºF (40 ºC) o más en un niño de cualquier edad

  • Fiebre de 100.4 °F (38 °C) o superior en un bebé de menos de 3 meses

  • Fiebre que dura más de 24 horas en un niño menor de 2 años

  • Fiebre que dura 3 días en un niño de 2 años o más

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